
El Centro de Restauración de la Región de Murcia (CRRM) continúa durante el verano con una intensa actividad centrada en la conservación y recuperación de algunas de las obras escultóricas más representativas del patrimonio histórico de la Región.
Entre las intervenciones más destacadas se encuentra la restauración de la imagen de San Bartolomé, titular de la iglesia murciana del mismo nombre y una de las obras más relevantes de Francisco Salzillo y Alcaraz, así como la conocida Purísima de las Carnicerías, tradicionalmente atribuida al escultor murciano.
Mirando a la Semana Santa de 2027, avanzan los trabajos sobre dos imágenes de gran valor devocional y artístico de la ciudad de Murcia. Se trata del Ecce Homo del paso del Pretorio, realizado por Nicolás de Bussy y Mignan y perteneciente a la Archicofradía de la Preciosísima Sangre, y del Nazareno de la Penitencia, obra del escultor genovés Santiago Baglietto, conservada en la parroquia de San Pedro y que cada Domingo de Ramos procesiona con la Cofradía del Cristo de la Esperanza.
Asimismo, en el CRRM se intervienen actualmente las imágenes patronales de la Virgen del Rosario, de Puerto Lumbreras, y de San Francisco Javier, patrono del municipio ribereño de San Javier. Ambas esculturas de vestir, realizadas respectivamente por José Lozano Roca y Antonio Carrión Valverde, constituyen referentes de la identidad, la tradición y la devoción popular de sus localidades.
Está previsto que estas dos últimas restauraciones concluyan durante el último tercio del año para que las imágenes puedan presidir las fiestas patronales de sus municipios. El resto de las actuaciones, finalizarán progresivamente durante los primeros meses de 2027, especialmente aquellas destinadas a participar en la Semana Santa de Murcia, declarada de Interés Turístico Internacional.
La consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Carmen Conesa, destacó que "la labor que desarrolla el Centro de Restauración de la Región de Murcia resulta esencial para garantizar la conservación de un patrimonio que forma parte de la identidad de todos los murcianos. Cada intervención permite recuperar valores históricos, artísticos y devocionales que seguirán siendo disfrutados por las generaciones futuras y por miles de personas que cada año participan en nuestras celebraciones y visitan la Región".
Conesa subrayó que "estas actuaciones reflejan el compromiso del Gobierno regional con la conservación del patrimonio cultural, colaborando estrechamente con parroquias, cofradías y ayuntamientos para preservar unas obras que constituyen parte esencial de nuestra historia y de nuestras tradiciones".
